Análisis literario: Romance del

Veneno de Moriana

.

Autor

Anónimo

Época

Edad Media

Parte de los romances viejos (Romancero):

El romancero es un conjunto de romances tradicionales que se generan en las etapas finales de la Edad Media (S.XIV y XV) y a comienzos de S.XVI, que se caracterizan por ser populares, anónimos y variables y por tener un comienzo abrupto y un final trunco.

Género

Lírico → Romance (Viejo)

El romance es un subgénero lirico de origen español, surgido en la Edad Media (S.XV).

Definición formal:El romance es una serie indefinida de versos octosílabos con rima asonante (coinciden solamente las vocales) en los versos pares.

Definición poética: Breve poema épico lirico destinado al canto.

Tipo de título

Epónimo (se nombra a un personaje) y emblemático (se hacer referencia a algo que pasa en la historia).

Estructura externa

Es la típica de los romances, 52 versos octosílabos con rima asonante en los versos pares.

Estructura interna

Está separado en 3 momentos:

1er momento (1. "Madrugaba Don Alonso" a 18. "dentro en mi cuarto florido"): El planteo de la historia, introduce el encuentro y dialogo inicial de Moriana y Don Alonso.

2do momento (19. "Moriana, muy ligera" a 34. "maldita gota ha perdido"): El nudo, se revelan las verdaderas intenciones de Moriana y se prepara el asesinato de Don Alonso.

3er momento (35. "— ¿Qué me diste, Moriana" a 52. "desque te hube conocido"): El desenlace, las consecuencias del envenenamiento, la agonía de Don Alonso.

Personajes

Se presentan dos personajes en la historia, estos pertenecen a dos culturas diferentes que se encontraban en guerra, la mora Moriana y el español don Alonso.

El origen de los personajes surge de sus nombres, el nombre Alonso es de origen español y Moriana es de origen árabe. Don Alonso es además un cristiano perteneciente a la nobleza por tener el tratamiento de "don" antepuesto a su nombre.

La relación amorosa entre estos personajes es por lo tanto prohibida o mal vista, por ser de estatus sociales y culturas opuestas.

Análisis del primer momento

El romance tiene un comienzo abrupto (característico de los viejos romances) con el uso del hipérbaton (se cambia el orden lógico de la frase). Se presenta a don Alonso, quien está madrugando para invitar a sus parientes y amigos a su boda. Don Alonso madruga porque la decisión de casarse es importante para él, está impaciente. La ansiedad de don Alonso por madrugar, esa mañana o amanecer que se asocia con la vida y la felicidad que él supone vendrá con su boda, es una ironía cuando al final del romance termina muerto.

Se presenta luego a Moriana, a quien don Alonso visita con intenciones de invitar a su boda. Don Alonso se introduce con un saludo formal a Moriana, al que ella responde mencionando su nombre en primer término, demostrando afecto hacia él.

Al revelarle don Alonso que se casará el domingo le da a entender a Moriana que su relación ha terminado, esto enfurece a Moriana, pero lo oculta para que don Alonso no sospeche acerca de su venganza.

Moriana le reclama a don Alonso, lo reprocha porque según ella esa boda debería ser con ella, él estaba obligado y era el deseo de Moriana que don Alonso se casara con ella. Al principio, Moriana tiene un tono de reproche, está enojada con don Alonso, pero enseguida cambia el tono de su voz y dice que estima, o sea que aprecia la invitación a la boda; esto es sarcástico, ya que Moriana realmente no está siquiera de acuerdo con que la boda se dé.

Moriana quiere que don Alonso crea que están en buenos términos y como prueba de su "amistad" le invita a tomar una copa de vino que don Alonso no puede rechazar. Moriana aclara que ese vino es el mismo "que solías beber / dentro en mi cuarto florido" haciendo referencia a la relación de amantes que había entre ellos y asume que esta relación ha terminado a través de la utilización del verbo conjugado en pretérito imperfecto, "solías", que refiere a una acción que se repitió muchas veces en el pasado pues era una costumbre. "Cuarto florido" es una metáfora que refiere a la belleza y la juventud de la mora, así como al goce del amor que compartieron en ese cuarto.

Análisis del segundo momento

Sin esperar respuesta de Don Alonso a la invitación al brindis, Moriana entra en su cuarto "muy ligera". En esta rapidez se ve que está enojada, nerviosa, se siente mal por la noticia, quiere concretar su venganza y debe disimularlo.

Luego de la entrada en el cuarto se describe como Moriana prepara el veneno con algunos elementos venenosos y otros relacionados con la brujería y la superstición. Esto transforma al antes cuarto del amor en el de la muerte.

El primer elemento que utiliza Moriana para el veneno son tres onzas de solimán, este químico corrosivo y ácido es el único de los ingredientes del veneno que es verdaderamente mortal, por lo que Moriana administra una dosis excesiva para asegurar la muerte de don Alonso. Agrega luego ojos de víbora y la sangre de un alacrán vivo, estos animales representan en la cultura popular a la traición, la crueldad, el engaño.

En el relato se omite el proceso de poner el veneno en el vino y llevárselo a don Alonso, pasa apresuradamente a la acción al igual que Moriana, que ansiosa le pide a su víctima que tome del "fresco vino". Don Alonso en un acto de sospecha o de ingenuidad invita a Moriana a beber primero, como está puesto en estilo; señala la costumbre de que el caballero debe esperar a que beba la dama para beber él.

Moriana demuestra su ingenio y astucia al solucionar de inmediato la situación en la que don Alonso la pone. Se describen características físicas de la mora como sus finos labios y sus dientes menudos. Moriana finge beber y don Alonso responde bebiendo de verdad.

Don Alonso bebe sin miedo el vino, y no deja gota en el vaso, por lo que es mozo al aceptar de esa manera la generosidad de Moriana.

Análisis del tercer momento

Inmediatamente don Alonso se arrepiente de haber confiado en Moriana, se percata que el vino esta envenenado al sentir los síntomas del veneno, pierde la vista y se desespera. Moriana con despecho y crueldad aconseja sarcásticamente a don Alonso que vuelva con su esposa; esto muestra que Moriana reconoce que ya perdió a don Alonso, que él debe estar con su esposa, pero ella cree que si él no está con ella, no debe estar con nadie. "El día ya va corrido", aquí se produce un paralelismo psicocósmico porque al acabar el día también acaba la vida del personaje.

Don Alonso, desesperado, vuelve a preguntar a Moriana que es lo que puso en el vino, esta moribundo. Le suplica a Moriana una cura, promete incluso casarse con ella de poder sanarse. La respuesta de Moriana muestra indiferencia a las plegarias de don Alonso, no tiene ninguna piedad por él.

En las últimas palabras de don Alonso, este se muestra resignado a morir y piensa en lo que sufrirá su madre al tener su hijo muerto, y Moriana de nuevo sin piedad y con crueldad justifica su venganza con el dolor que ella ha pasado con el amor a don Alonso.

El romance tiene un final trunco, no se muestra la muerte de don Alonso, pero no hay indicaciones de que el destino de don Alonso no sea otro que el de la muerte.

Análisis: Ojos Verdes – Gustavo

Adolfo Bécquer

La leyenda, Ojos verdes, del autor sevillano Gustavo Adolfo Bécquer fue publicada el 15 de diciembre de 1861. Es una narración del género fantástico que trata sobre un demonio femenino que mora en las aguas de un manantial a las faldas del Moncayo: la fuente de los Álamos.

Bécquer encontró su inspiración en los múltiples cauces del portentoso monte del Moncayo en la provincia de Soria. Hay quienes afirman que el escritor sevillano se refería a la Fuentona de Muriel.

Como en otras leyendas de Bécquer, Ojos verdes, tiene una estructura lineal que se compone de un antecedente o introducción, un nudo en el que se plantea una prohibición o problema, y finalmente un desenlace en el que ocurre el castigo por no acatar los avisos dados.

Trama

Durante una batida de caza, Fernando de Argensola, hiere a un ciervo que luego sale huyendo hacia los matorrales en dirección a la fuente de los Álamos. Fernando exige que le sigan el rastro al animal, pero su montero, Íñigo, se niega alegando que en dicha fuente habita un espíritu del mal. El joven, desoye las advertencias y decide ir tras el ciervo hasta la fuente. Finalmente allí, en el agua cristalina del manantial, vislumbra a una hermosa dama de la que queda perdidamente enamorado. Hechizado por sus ojos verdes cae a la fuente donde es apresado.

Estructura

Inicio: Bécquer anuncia que unos ojos verdes casi indescriptibles, que se hayan en su memoria por razones que desconoce, lo han impulsado caprichosamente a escribir el relato que a continuación procede a contar.

Nudo: Se divide en dos partes. En la parte I, Fernando de Argensola, Íñigo, los pajes, los perros, los caballos y demás hombres están cazando en las faldas del Moncayo. Fernando hiere al ciervo pero a pesar de estar herido logra huir. Lo persiguen pero cuando ven que toma el camino de la fuente de los Álamos, Íñigo, detiene la persecusión alegando que es imposible. Fernando se enoja pues no quiere perder a su primera pieza de caza y cuando le reclama a Íñigo este le cuenta que en la fuente de los Álamos habita un espirítu del mal. Fernando se aventura a ir solo tras el ciervo sin importarle las supersticiones opiniones de Íñigo.

En la parte II, se narra que unos días después de la cacería (una elipsis), Íñigo nota que Fernando de Argensola se encuentra apático, con mal aspecto y poco interesado en lo que antes ocupaba sus días. Fernando le revela al montero que desde el día que fue a la fuente de los Álamos por primera vez había visto en el fondo de la fuente los ojos verdes de una bella mujer. Y que desde entonces había vuelto cada mañana a la fuente para pasar el día allí y hablarle. Íñigo, asombrado, le advierte nuevamente que no vuelva a la fuente jamás, pues acabará muriendo.

Desenlace: En la parte III, Fernando de Argensola se encuentra en la fuente de los Álamos. Está desesperado, dispuesto a todo por abrazar y besar a la mujer del agua. De rodillas le confiesa su amor y le ruega que le hable. Por fin ella le responde diciéndole que lo ama aún mucho más que él a ella, y que si se deja llevar al fondo del manantial ella le dará una felicidad superior a la que jamás recibirá del mundo. Cuando la noche empieza a cernirse sobre el lago la mujer lo guía hasta la orilla del abismo en el que ella lo espera diciéndole «ven». Y de un momento a otro Fernando se haya atrapado por las aguas.

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Personajes

Protagonistas:

Fernando de Argensola: El primogénito de los marqueses de Almenar, un joven impetuoso, caprichoso e idealista. Es amante de la cacería y no le importa pisotear las opiniones de los demás ni las creencias populares.

La mujer de los ojos verdes: Un espíritu del agua, una mujer hermosa, pálida, con cabellos rizados y rubios, pestañas también rubias y brillantes, y ojos verdes esmeralda. Vestida con ropas largas y velo. Vive en la fuente y puede flotar o suspenderse en el aire.

Secundarios:

Íñigo: El montero mayor de los marqueses con cuarenta años de servicio. Es un anciano sabio que conoce desde niño los peligros de ir a la fuente de los Álamos.

Tiempo y lugares

La leyenda, Ojos verdes, está ambientada posiblemente en la baja Edad Media o la alta Edad Moderna. Podemos hallar como evidencia de esto que el protagonista es un noble que vive en el castillo con sus padres los marqueses de Almenar.

Las escenas ocurren en lugares reales y ficticios. Los lugares reales son los bosques del Moncayo (provincia de Soria) y el salón del castillo de Almenar (provincia de Soria). Y el ficticio, es la fuente de los Álamos.

Narradores

Estamos ante un narrador omnisciente, que narra la historia en tercera persona y con la capacidad de conocer la mente de los personajes. A su vez es un narrador externo pues no participa de los acontecimientos.

Descripciones

La descripción es el conductor fundamental que utiliza Bécquer para sumergir al lector en una atmósfera de misterio e inquitud, convirtiéndolo en un verdadero testigo de lo que ocurre. Es a través de sus descripciones casi cinematográficas que da a conocer las características de los personajes, la naturaleza que los rodea y el espectro femenino de la fuente.

Para describir la naturaleza del entorno a la fuente, Bécquer utiliza un tono melancolico y lúgubre dándole un tinte sobrenatural. A su vez, golpea todos los sentidos del lector al describir colores y sonidos de todo tipo: coloración de las algas y las flores, los susurros y rumores del agua en cada rincón de la misteriosa fuente.

Mira, la fuente nace escondida de una roca y cae resbalándose gota a gota por entre las verdes y flotantes hojas de las plantas que crecen al borde de su cuna. Las gotas brillan como puntos de oro y suenan como notas musicales, y susurrando, con un ruido semejante al de las abejasen torno de las flores, se alejan por entre las arenas, y saltan, y huyen, y corren, unas veces con risa, otras con suspiros, hasta caer en un lago. En el lago caen con un rumor indescriptible. Lamentos, palabras, nombres, cantares, yo no sé lo que he oído en aquel rumor cuando me he sentado solo y febril sobre la piedra a cuyos pies saltan las aguas de la fuente misteriosa para estancarse en una balsa profunda, cuya inmóvil superficie apenas mueve el viento de la tarde.

Ojos verdes, página 304.

Y por supuesto, Bécquer describe de manera minuciosa e hipnótica a la dama de la fuente. Nos muestra su aspecto fantasmagórico, pálido y su tacto gélido; descripciones cruciales para que el lector viva el elemento fantástico. Además, la ajusta al canon de belleza de la época medieval.

Metáforas y símiles

El autor sevillano usa su elevada capacidad para crear imágenes preciosas mediante metáforas únicas. Veamos algunas de las más resaltantes:

He dejado a capricho volar la pluma.

Caballo y jinete partieron como un huracán.

Las gotas brillan como puntos de oro…

Sus cabellos eran como el oro; sus pestañas brillaban como hilos de luz

Ella era hermosa, hermosa y pálida como una estatua de alabastro.

Uno de sus rizos caía sobre sus hombros, deslizándose entre los pliegues del velo, como un rayo de sol que atraviesa las nubes.

En el cerco de sus pestañas rubias brillaban sus pupilas, como dos esmeraldas sujetas en una joya de oro.

un suspiro débil, doliente, como el de la ligera brisa entre los juncos.

Evolución del personaje: Fernando de Argensola

Depués de la elipsis del relato (lapso de tiempo que transcurre entre que Fernando de Argensola va por primera vez a la fuente y el día en que Íñigo conversa con él) encontramos a un Fernando que ha cambiando notablemente. Ya no es el muchacho vital y enérgico que iba de cacería, sino que se la pasa metido en sus cavilaciones, pálido y apagado de ánimo. Cada de mañana va a la fuente a sentarse en sus orillas y a hablarle a la mujer de los ojos verdes; y vuelve al castillo poco antes de anocher. Es decir, durante la elipsis, Fernando se ha convertido en un hombre irracional, enajenado, producto de la acción de ese ser sobrenatural de la fuente que se ha ido apoderando poco a poco de él.

Temas

Como es habitual en las narraciones de Bécquer, en Ojos Verdes encontramos temas como el amor irracional, que lleva a los personajes a cometer actos temerarios, la mujer como causa principal de la perdición del hombre y las consecuencias negativas del contacto con lo sobrenatural.

Otro tema del relato es el narcisismo. Fernando de Argensola, sucumbe ante las promesas de felicidad de la mujer no solo por el amor desmedido que siente hacia ella sino porque ella supo encontrar una de sus debilidades: el narcisismo.

Fíjense en lo que ella le dice:

«No soy una mujer como las que existen en la tierra; soy una mujer digna de ti, que eres superior a los demás hombres«.

Ojos verdes, página 307.

Opinión sobre el final

Ojos verdes tiene un final abierto. La teoría principal es que Fernando de Argensola murió ahogado al caer en la fuente y la mujer de los ojos verdes tan solo le mintió para que así ocurriera.

La otra teoría es que, después de morir, pudo ser feliz en el fondo de las aguas de la fuente con la dama de los ojos verdes. De alguna manera sobrenatural pudieron amarse en su lecho de algas esmeraldas y corales.

Análisis de El rayo de Luna de Bécquer.

1. El concepto de Verdad."Yo no sé si esto es una historia que parece cuento o un cuento que parece historia; lo que puedo decir es que en su fondo hay una verdad, una verdad muy triste, de la que acaso yo seré uno de los últimos en aprovecharme"

Las primeras palabras de la leyenda nos dan la clave de lo que el autor quiere que pensemos. El narrador se va a confundir con el autor, Bécquer. Y nos transmite la narración como parte de lo que a él le gustaría decir, hará suyas las palabras del protagonista. Lo veremos más adelante porque habrá una identificación total de pensamiento entre el protagonista y el narrador-autor.

Parece que para Bécquer cuento lleva la connotación de "ficción" mientras que historia lleva el significado de "realidad". Pero nos deja claro que sea cualquiera de las dos cosas ha que creerse lo que va a contar. Eso nos previene y nos conduce a una actitud receptiva, lo que va a decir este autor debe ser creído porque es verdadero. El concepto de verosimilitud no está presente aquí. La leyenda es verosímil, es decir, se parece a la realidad y pudo haber pasado. No hay elementos mágicos que no podamos creer si tomamos u na visión pragmática de la realidad. Lo que hay es algo más trascendente y, como estamos al comienzo de la narración, nos previene.

La realidad no es el campo de la literatura, ese es el campo, por ejemplo, de la noticia. Por eso Bécquer dice "Otro, con esta idea, tal vez hubiera hecho un tomo de filosofía lacrimosa; yo he escrito esta leyenda que, a los que nada vean en su fondo, al menos podrá entretenerles un rato."

El tema de la leyenda, que veremos al final, puede tratarse dentro de la filosofía, que es un campo serio, pero el autor nos lleva a la leyenda que para los lectores tiene las siguientes características.

a. Lejanía en el tiempo
b. Ubicación conocida para los lectores (oyentes), con los que se ha establecido una relación.
c. Hechos generalmente sobrenaturales.
d. Transmisión oral y conocimiento popular (folklore).
e. Relación con los mitos y con el mundo heroico.

Luego la leyenda ocupa el campo de las narraciones antiguas que pueden tener algo de realidad pero que se han mitificado y a las que se les ha incluido algún elemento sobrenatural o mágico. De esta manera tiene el tópico de Prodesse delectare. Y para los que no participan del aprendizaje, solo divertirá.


2. Manrique"¡Amar! Había nacido para soñar el amor, no para sentirlo"

El amor es, el tema que rodea al personaje principal. Y presenta otra dualidad vivir(sentir) / soñar. En la descripción del personaje ya apreciamos la soledad, el gusto por la literatura, la creencia en lo sobrenatural, el gusto por los lugares que proceden de la tradición romántica (locus horridus), etc. El prototipo de personaje romántico al gusto de Lord Byron o de los alemanes. La melancolía parece su principal virtud, tal y como les gustaba pensar a estos, que se creían con cierta superioridad al resto de los seres humanos que no poseían esta cualidad.

"Manrique no estaba aún lo bastante loco..." Este es otro de los grandes temas: la locura como

cordura. Muchos son los personajes que aparecen en la literatura como locos que han tenido una visión de la realidad más cuerda que los propios cuerdos. Sin ir más lejos podemos poner el ejemplo de El licenciado vidriera, novela ejemplar de Cervantes. El joven estudiante cuando está loco y se cree de cristal acierta con la verdad del mundo. Al volver a la cordura ya nadie le hace caso. Manrique participará de esta característica, en su locura, será capaz de ver con claridad la verdad de la vida.

Muchas son las palabras en las que aparecen conceptos como "ensoñación", "delirio", "locura", incluso "poeta".

3. La amada

En la mayoría de los textos literarios, las amadas se caracterizan como bellas o muy bellas. Esta va a ser una de ellas."Y esa mujer, que es hermosa como el más hermoso de mis sueños de adolescente..." Recordamos al leer estas palabras que Manrique no ha llegado a conocerla ("había buscado en vano a aquella mujer desconocida"). Ha relacionado la blancura, lo etéreo de su forma, lo intangible con la belleza en una especie de kalokagathia en lo que es blanco es puro y por lo tanto bello.

También nos remite a las leyendas medievales de los trovadores enamorados de sus señoras sin haberlas visto. Solo por tener noticias de su belleza. tal es el caso del trovador Macías.

La amada no es una mujer cualquiera, está elevada a una categoría superior dentro de la moral, superior frente a lo material y frente a lo terrenal. Amadas que llevan a superarse a los poetas los tenemos en casi todos los siglos, es parte de las teorías neoplatónicas renacentistas o medievales del amor. Y ella queda así descrita.

El autor va dando datos a los lectores de lo que le puede pasar al protagonista puesto que también se la va a calificar como "misteriosa", "sombra"; o va a ir junto con palabras como "desengaño", "absurdo amor", "castillo en el aire". Es importante que estemos constantemente en guardia a lo que el autor nos dice porque está creando un ambiente que también debe atrapar al lector. Es la única manera de que entendamos la leyenda.

En este sentido, el autor nos dice que "piensa como yo pienso, que gusta como yo gusto, que odia lo que yo odio, que es un espíritu humano de mi espíritu, que es el complemento de mi ser,". Parece un alter ego del autor.la identificación con la amada, ya en esta parte de la leyenda y con lo que hemos estado leyendo nos remite a dos conceptos:

La imaginación ha creado a la mujer tal y como el personaje ha querido.

El amor aparece cuando esta identificación es total y solo se ama a si mismo. El narcicismo es muy interesante puesto que el personaje no quiere lo diferente. Está contento con lo que piensa y siente y, aunque sea alguien al margen de la sociedad, eso para él es bueno.

4. El desengaño.

"Era un rayo de luna, un rayo de luna que penetraba a intervalos..." Algo ya nos temíamos de que podía acabar así las locas persecuciones de Manrique. Este suceso, le hace pensar. Abstrae, infiere que si esto ha sido así todo también puede serlo. Así que si el amor es una rayo de luna... "La gloria es un rayo de luna".

Se trata, por lo tanto de..."Cantigas... mujeres... glorias... felicidad... mentiras todo, fantasmas vanos que formamos en nuestra imaginación y vestimos a nuestro antojo, y los amamos y corremos tras ellos, ¿para qué?, ¿para qué?, para encontrar un rayo de luna." Esta es la verdad de la leyenda. La idea de que no hay nada verdaderamente sostenible en la vida y todo nos lo creemos nosotros, verdaderos artífices de esos conceptos que no existen fuera de nuestra cabeza.

El autor ha dejado claro que no podemos amar nada más que lo que es una ideal, una abstracción. es

o es lo verdaderamente importante. La vida sostiene una gran mentira porque todo aquello por lo que creen los hombres que han de luchar y esforzarse no es más que ilusión sin base material que la sostenga. No tiene sentido, por lo tanto, esa lucha y esfuerzo. Así que Manrique se mueve en la inacción."Manrique, sentado en un sitial junto a la alta chimenea gótica de su castillo, inmóvil casi y con una mirada vaga e inquieta como la de un idiota,"

5. La recuperación del juicio.

Podemos inferir de todo esto que Manrique se ha vuelto loco totalmente. Idiotizado y en silencio pasa las horas muertas del día. Pero es cuando Bécquer entra en acción y cierra la leyenda. "Manrique estaba loco: por lo menos, todo el mundo lo creía así. A mí, por el contrario, se me figuraba que lo que había hecho era recuperar el juicio".

Como decíamos antes, ahora creemos en la identificación de personaje y narrador. Ambos han visto lo que es verdad en la realidad de la vida. Así, los "demás" son los que están locos mientras que ambos son los juiciosos y sensatos. Está claro que ambos son una misma persona en el pensamiento y que lo que cree Bécquer es que Amor, Gloria, Poesía son en realidad conceptos vagos y etéreos que cuando los vas a tener, se escapan en una suerte de castigo tantálico. Todo ello, porque no existen, porque están en la imaginación. recordamos la rima XI en la que se trata también el mismo tema.

XI (51)

-Yo soy ardiente, yo soy morena,

yo soy el símbolo de la pasión,

de ansia de goces mi alma está llena.

¿A mí me buscas?

-No es a ti; no.

-Mi frente es pálida, mis trenzas de oro,

puedo brindarte dichas sin fin.

Yo de ternura guardo un tesoro.

¿A mí me llamas?

-No; no es a ti.

-Yo soy un sueño, un imposible,

vano fantasma de niebla y luz;

soy incorpórea, soy intangible:

No puedo amarte.

-¡Oh, ven; ven tú!

Amor

6. Estructura.

La estructura de la leyenda es muy interesante porque tenemos una primera parte en la que habla el narrador y presenta la verdad de la leyenda que vamos a leer. Se dirige al lector y nos comunica la intención de entretener. Esta parte tiene su cierre en las últimas líneas de la leyenda. Es cuando nos dice que el personaje está muy cuerdo. Es lo que contiene las otras dos partes.

La segunda parte que abre y cierra la leyenda, nos presenta a Manrique y su "locura". También tiene dos partes: la de apertura en la que nos presenta un Manrique soñador y amante de la soledad y la literatura y la segunda en la que volvemos a ver a Manrique ya completamente loco (o cuerdo)

La tercera parte es la leyenda con las tres partes típicas de la narración.

1)LA NOVELA PICARESCA

Puede considerarse como un tipo de obra literaria con ciertas características comunes a todas las distintas creaciones, aunque cada obra difiere de las otras en su tratamiento y en su contenido.

Algunas de esas características serían las siguientes:

1-El héroe suele ser un hombre de baja extracción social.

2-El relato suele estar narrado en 1a persona( le permite al autor exponer con mayor libertad sus propias ideas).

3-Una doble temporalidad. El pícaro aparece como autor y como actor.(Como autor se sitúa en un tiempo presente que mira hacia su pasado y narra una acción).

4-La autobiografía comienza al menos con la niñez del protagonista. Este narra sus propias aventuras, empezando por su genealogía. A modo de antihéroe, es presentado como todo lo contario al ideal caballeresco.

5-El pícaro (también hay pícaras) va de un lugar a otro, trabajando para distintos amos. Su conducta está marcada por el engaño, la astucia, el ardid y la trampa ingeniosa. Vive sin los códigos de la honra, propios de las clases altas de su época. Su libertad es su gran bien.

6-Presencia de crítica o denuncia social.

7-La narración sirve para justificar una vida (presente) sin honor.

8-Los sucesos narrados no son fantásticos, sino "realistas":( hablan de una realidad cercana y posible para el lector) .

El protagonista de esta es el pícaro y sus características son:

-Es de una categoría social, procedente de los bajos fondos que, a modo de antihéroe, es presentado como lo contario al ideal caballeresco.

2) LA OBRA: "Lázaro de Tormes"

En 1554 se imprimió en Burgos,España, un libro títulado "Vida de Lazarillo de Tormes y de sus fortunas y adversidades".

Este rápidamente se hizo popular, reimprimiéndose muchas veces y siendo traducido a otros idiomas.

Esta obra marcará el inicio de la novela picaresca, de gran importancia en la literatura española.
Esta escrita en forma de carta, y dirigido a una persona (Vuestra Merced). En concreto, se presenta la autobiografía de un pregonero, es decir, un hombre de clase social muy baja, llamado Lázaro de Tormes.

"Pues sepa Vuestra Merced, que a mí llaman Lázaro de Tormes, hijo de Tomé González y de Antona Pérez, naturales de Tejares, aldea de Salamanca".

Datos de su Autoría y Composición

La divertida novela al publicarse en sus primeras ediciones no traía el nombre de su autor, por lo que desde entonces, ha sido atribuida a varios escritores sin poder confirmar su autoría,

Escrito por una persona erudita y muy culta, utiliza muchos datos históricos que resultan ser ambiguos,

El anonimato se debe a la búsqueda del autor por proteger su identidad (Inquisición?, Judío converso?)

Tratado primero

Cuenta Lázaro su vida y cúyo hijo fue

Pues sepa Vuestra Merced, ante todas cosas, que a mí me llaman Lázaro de Tormes, hijo de Tomé González y de Antonia Pérez, naturales de Tejares, aldea de Salamanca. Mi nacimiento fue dentro del río Tormes, por la cual causa tomé el sobrenombre; y fue de esta manera: mi padre, que Dios perdone, tenía cargo de proveer una molienda de un molino que está en la ribera de aquel río, en la cual fue molinero más de quince años; y, estando mi madre una noche allí, preñada de mí, tomóle el parto y parióme allí. De manera que con verdad me puedo decir nacido en el río.

Pues siendo yo niño de ocho años, achacaron a mi padre ciertas sangrías mal hechas en los costales de los que allí a moler venían, por lo cual fue preso, y confesó y no negó, y padeció persecución por justicia. Espero en Dios que está en la gloria, pues el Evangelio los llama bienaventurados.

En este tiempo se hizo cierta armada contra moros, entre los cuales fue mi padre (que a la sazón estaba desterrado por el desastre ya dicho), con cargo de acemilero de un caballero que allá fue. Y con su señor, como leal criado, feneció su vida.

Mi viuda madre, como sin marido y sin abrigo se viese, determinó arrimarse a los buenos por ser uno de ellos, y vínose a vivir a la ciudad y alquiló una casilla y metióse a guisar de comer a ciertos estudiantes, y lavaba la ropa a ciertos mozos de caballos del comendador de la Magdalena, de manera que fue frecuentando las caballerizas.

Ella y un hombre moreno de aquellos que las bestias curaban vinieron en conocimiento. Éste algunas veces se venía a nuestra casa y se iba a la mañana. Otras veces, de día llegaba a la puerta en achaque de comprar huevos, y entrábase en casa. Yo, al principio de su entrada, pesábame con él y habíale miedo, viendo el color y mal gesto que tenía; mas, de que vi que con su venida mejoraba el comer, fuile queriendo bien, porque siempre traía pan, pedazos de carne y en el invierno leños a que nos calentábamos.

De manera que, continuando la posada y conversación, mi madre vino a darme un negrito muy bonito, el cual yo brincaba y ayudaba a calentar. Y acuérdome que, estando el negro de mi padrastro trabajando con el mozuelo, como el niño veía a mi madre y a mí blancos y a él no, huía de él, con miedo, para mi madre, y, señalando con el dedo, decía:

-¡Madre, coco!

Respondió él riendo:

-¡Hideputa!

Yo, aunque bien mochacho, noté aquella palabra de mi hermanico, y dije entre mí: «¡Cuántos debe de haber en el mundo que huyen de otros porque no se ven a sí mismos!».

Quiso nuestra fortuna que la conversación del Zaide, que así se llamaba, llegó a oídos del mayordomo, y, hecha pesquisa, hallóse que la mitad por medio de la cebada, que para las bestias le daban, hurtaba, y salvados, leña…, y las mantas y sábanas de los caballos hacía perdidas; y, cuando otra cosa no tenía, las bestias desherraba, y con todo esto acudía a mi madre para criar a mi hermanico. No nos maravillemos de un clérigo ni fraile, porque el uno hurta de los pobres y el otro de casa para sus devotas y para ayuda de otro tanto, cuando a un pobre esclavo el amor le animaba a esto.

Y probósele cuanto digo, y aún más; porque a mí con amenazas me preguntaban, y, como niño, respondía y descubría cuanto sabía con miedo: hasta ciertas herraduras que por mandado de mi madre a un herrero vendí.

Al triste de mi padrastro azotaron y pringaron, y a mi madre pusieron pena por justicia, sobre el acostumbrado centenario, que en casa del sobredicho comendador no entrase ni al lastimado Zaide en la suya acogiese.

Por no echar la soga tras el caldero, la triste se esforzó y cumplió la sentencia. Y, por evitar peligro y quitarse de malas lenguas, se fue a servir a los que al presente vivían en el mesón de la Solana; y allí, padeciendo mil importunidades, se acabó de criar mi hermanico hasta que supo andar, y a mí hasta ser buen mozuelo, que iba a los huéspedes por vino y candelas y por lo demás que me mandaban.

(EPISODIO DEL CIEGO)

En este tiempo vino a posar al mesón un ciego, el cual, pareciéndole que yo sería para adestrarle, me pidió a mi madre, y ella me encomendó a él, diciéndole cómo era hijo de un buen hombre.. y que le rogaba me tratase bien y mirase por mí, pues era huérfano. Él respondió que así lo haría y que me recibía, no por mozo, sino por hijo. Y así le comencé a servir y adestrar a mi nuevo y viejo amo.

Como estuvimos en Salamanca algunos días, pareciéndole a mi amo que no era la ganancia a su contento, determinó irse de allí; y cuando nos hubimos de partir, yo fui a ver a mi madre, y, ambos llorando, me dio su bendición y dijo:

-Hijo, ya sé que no te veré más. Procura de ser bueno, y Dios te guíe. Criado te he y con buen amo te he puesto; válete por ti.

Y así me fui para mi amo, que esperándome estaba.

(EPISODIO DEL CALABAZASO)

Salimos de Salamanca, y, llegando a la puente, está a la entrada de ella un animal de piedra, que casi tiene forma de toro, y el ciego mandóme que llegase cerca del animal, y, allí puesto, me dijo:

-Lázaro, llega el oído a este toro y oirás gran ruido dentro de él.

Yo simplemente llegué, creyendo ser así. Y como sintió que tenía la cabeza par de la piedra, afirmó recio la mano y diome una gran calabazada en el diablo del toro, que más de tres días me duró el dolor de la cornada, y díjome:

-Necio, aprende, que el mozo del ciego un punto ha de saber más que el diablo.

Y rió mucho la burla.

Parecióme que en aquel instante desperté de la simpleza en que, como niño, dormido estaba. Dije entre mí: «Verdad dice éste, que me cumple avivar el ojo y avisar, pues solo soy, y pensar cómo me sepa valer».

Comenzamos nuestro camino, y en muy pocos días me mostró confianza. Y, como me viese de buen ingenio, holgábase mucho y decía:

-Yo oro ni plata no te lo puedo dar; mas avisos para vivir muchos te mostraré.

Y fue así, que, después de Dios, éste me dio la vida, y, siendo ciego, me alumbró y adestró en la carrera de vivir.

…Pues, tornando al bueno de mi ciego y contando sus cosas, Vuestra Merced sepa que, desde que Dios crió el mundo, ninguno formó más astuto ni sagaz. En su oficio era un águila: ciento y tantas oraciones sabía de coro; un tono bajo, reposado y muy sonable, que hacía resonar la iglesia donde rezaba; un rostro humilde y devoto, que, con muy buen continente, ponía cuando rezaba, sin hacer gestos ni visajes con boca ni ojos, como otros suelen hacer.

Allende de esto, tenía otras mil formas y maneras para sacar el dinero. Decía saber oraciones para muchos y diversos efectos: para mujeres que no parían; para las que estaban de parto; para las que eran malcasadas, que sus maridos las quisiesen bien. Echaba pronósticos a las preñadas si traían hijo o hija. Pues en caso de medicina decía que Galeno no supo la mitad que él para muelas, desmayos, males de madre. Finalmente, nadie le decía padecer alguna pasión, que luego no le decía:

-Haced esto, haréis esto otro, cosed tal yerba, tomad tal raíz.

Con esto andábase todo el mundo tras él, especialmente mujeres, que cuanto les decía creían. De éstas sacaba él grandes provechos con las artes que digo, y ganaba más en un mes que cien ciegos en un año.

Mas también quiero que sepa Vuestra Merced que, con todo lo que adquiría y tenía, jamás tan avariento ni mezquino hombre no vi; tanto, que me mataba a mí de hambre, y así no me demediaba de lo necesario. Digo verdad: si con mi sutileza y buenas mañas no me supiera remediar, muchas veces me finara de hambre; mas, con todo su saber y aviso, le contaminaba de tal suerte que siempre, o las más veces, me cabía lo más y mejor. Para esto le hacía burlas endiabladas, de las cuales contaré algunas, aunque no todas a mi salvo.

Él traía el pan y todas las otras cosas en un fardel de lienzo, que por la boca se cerraba con una argolla de hierro y su candado y llave; y al meter de todas las cosas y sacallas, era con tanta vigilancia y tan por contadero, que no bastara todo el mundo a hacerle menos una migaja. Mas yo tomaba aquella lacería que él me daba, la cual en menos de dos bocados era despachada. Después que cerraba el candado y se descuidaba, pensando que yo estaba entendiendo en otras cosas, por un poco de costura, que muchas veces del un lado del fardel descosía y tornaba a coser, sangraba el avariento fardel, sacando, no por tasa pan, más buenos pedazos, torreznos y longaniza.

…Todo lo que podía sisar y hurtar se lo hacía… Quejábaseme el mal ciego... y decía:

-¿Qué diablo es esto, que, después que conmigo estás, no me dan sino medias blancas, y de antes una blanca y un maravedí hartas veces me pagaban? En ti debe estar esta desdicha.

También él abreviaba el rezar y la mitad de la oración no acababa, porque me tenía mandado que, en yéndose el que la mandaba rezar, le tirase de la capa. Yo así lo hacía. Luego él tornaba a dar voces diciendo:

-¿Mandan rezar tal y tal oración? -como suelen decir.

(EPISODIO DEL JARRO DE VINO)

Usaba poner cabe sí un jarrillo de vino cuando comíamos, y yo muy de presto le asía y daba un par de besos callados y tornábale a su lugar. Mas duróme poco, que en los tragos conocía la falta, y, por reservar su vino a salvo, nunca después desamparaba el jarro, antes lo tenía por el asa asido. Mas…yo con una cañita larga de centeno que para aquel menester tenía hecha, la cual, metiéndola en la boca del jarro, chupando el vino, lo dejaba a buenas noches. Mas, como fuese el traidor tan astuto, pienso que me sintió, y desde en adelante mudó propósito y asentaba su jarro entre las piernas y atapábale con la mano, y así bebía seguro.

Yo, como estaba hecho al vino, moría por él, y viendo que aquel remedio de la cañita no me aprovechaba ni valía, acordé en el suelo del jarro hacerle un agujero sutil, y, delicadamente, con una muy delgada tortilla de cera, taparlo; y, al tiempo de comer, fingiendo haber frío, entrábame entre las piernas del triste ciego a calentarme en la pobrecilla lumbre que teníamos, y, al calor de ella luego derretida la cera, por ser muy poca, comenzaba la fuentecilla a destilarme en la boca, la cual yo de tal manera ponía, que maldita la gota se perdía. Cuando el pobreto iba a beber, no hallaba nada. Espantábase, maldecíase, daba al diablo el jarro y el vino, no sabiendo qué podía ser.

-No diréis, tío, que os lo bebo yo -decía-, pues no le quitáis de la mano.

Tantas vueltas y tientos dio al jarro, que halló el agujero y cayó en la burla; mas así lo disimuló como si no lo hubiera sentido.

Y luego otro día, teniendo yo rezumando mi jarro como solía, no pensando el daño que me estaba aparejado ni que el mal ciego me sentía, sentéme como solía; estando recibiendo aquellos dulces tragos, mi cara puesta hacia el cielo, un poco cerrados los ojos por mejor gustar el sabroso licor, sintió el desesperado ciego que agora tenía tiempo de tomar de mí venganza, y con toda su fuerza, alzando con dos manos aquel dulce y amargo jarro, le dejó caer sobre mi boca, ayudándose, como digo, con todo su poder, de manera que el pobre Lázaro, que de nada de esto se guardaba, antes, como otras veces, estaba descuidado y gozoso, verdaderamente me pareció que el cielo, con todo lo que en él hay, me había caído encima.

Fue tal el golpecillo, que me desatinó y sacó de sentido, y el jarrazo tan grande, que los pedazos de él se me metieron por la cara, rompiéndomela por muchas partes, y me quebró los dientes, sin los cuales hasta hoy día me quedé.

Desde aquella hora quise mal al mal ciego, y, aunque me quería y regalaba y me curaba, bien vi que se había holgado del cruel castigo. Lavóme con vino las roturas que con los pedazos del jarro me había hecho, y, sonriéndose, decía:

-¿Qué te parece Lázaro? Lo que te enfermó te sana y da salud -y otros donaires que a mi gusto no lo eran.

…Y si alguno le decía por qué me trataba tan mal, luego contaba el cuento del jarro, diciendo:

-¿Pensaréis que este mi mozo es algún inocente? Pues oíd si el demonio ensayara otra tal hazaña.

Santiguándose los que lo oían, decían:

-¡Mirad quién pensara de un muchacho tan pequeño tal ruindad!

Y reían mucho el artificio y decíanle:

-¡Castigadlo, castigadlo, que de Dios lo habréis!

Y él, con aquello, nunca otra cosa hacía.

Y en esto yo siempre le llevaba por los peores caminos, y adrede, por hacerle mal y daño; si había piedras, por ellas; si lodo, por lo más alto; que, aunque yo no iba por lo más enjuto, holgábame a mí de quebrar un ojo por quebrar dos al que ninguno tenía. Con esto, siempre con el cabo alto del tiento me atentaba el colodrillo, el cual siempre traía lleno de tolondrones y pelado de sus manos. Y, aunque yo juraba no hacerlo con malicia, sino por no hallar mejor camino, no me aprovechaba ni me creía, mas tal era el sentido y el grandísimo entendimiento del traidor.

Visto esto y las malas burlas que el ciego burlaba de mí, determiné de todo en todo dejarle..

(EPISODIO DEL CALABAZASO AL CIEGO)

…Y fue así que luego otro día salimos por la villa a pedir limosna, y había llovido mucho la noche antes; y porque el día también llovía, y andaba rezando debajo de unos portales que en aquel pueblo había, donde no nos mojamos, mas como la noche se venía y el llover no cesaba, díjome el ciego:

-Lázaro, esta agua es muy porfiada, y cuanto la noche más cierra, más recia. Acojámonos a la posada con tiempo.

Para ir allá habíamos de pasar un arroyo, que con la mucha agua iba grande. Yo le dije:

-Tío, el arroyo va muy ancho; mas si queréis, yo veo por donde atravesemos sin mojarnos, porque se estrecha allí mucho y, saltando, pasaremos a pie enjuto.

Parecióle buen consejo y dijo:

-Discreto eres, por esto te quiero bien; llévame a ese lugar donde el arroyo se ensangosta, que agora es invierno y sabe mal el agua, y más llevar los pies mojados.

Yo que vi la oportunidad a mi deseo, saquéle de bajo de los portales y llevélo derecho de un pilar o poste de piedra que en la plaza estaba… y dígole:

-Tío, éste es el paso más angosto que en el arroyo hay.

Como llovía recio y el triste se mojaba, y con la priesa que llevábamos de salir del agua, que encima de nos caía, y, lo más principal, porque Dios le cegó aquella hora el entendimiento (fue por darme de él venganza), creyóse de mí, y dijo:

-Ponme bien derecho y salta tú el arroyo.

Yo le puse bien derecho enfrente del pilar, y doy un salto y póngome detrás del poste, como quien espera tope de toro, y díjele:

-¡Tío, saltad todo lo que podáis, porque deis lejos del agua!

Aun apenas lo había acabado de decir, cuando se abalanza el pobre ciego como cabra y de toda su fuerza arremete, tomando un paso atrás de la corrida para hacer mayor salto, y da con la cabeza en el poste, que sonó tan recio como si diera con una gran calabaza, y cayó luego para atrás medio muerto y hendida la cabeza.

-¿Cómo, y olisteis la longaniza y no el poste? ¡Oled! ¡Oled! -le dije yo.

Y dejéle en poder de mucha gente que lo había ido a socorrer, y tomo la puerta de la villa en los pies de un trote, y, antes de que la noche viniese, di conmigo en Torrijos. No supe más lo que Dios de él hizo ni curé de saberlo.

ALUMNAS: Aldana DÁVILA y Paula MÁRQUEZ

FICHA 1-LITERATURA- (junio-2024)

1--Realiza un crucigrama con la palabra "Literatura" y elabora las respectivas consignas o preguntas para completarlo.


I

T

E

R

A

T

U

R

A

2-Lee detenidamente las siguientes definiciones y conceptos sobre la Literatura.

(Elige dos de ellas y explícalas con tus palabras, basándote en lo que se trabajó en la clase de 9°)

1-Son las producciones del entendimiento humano que tienen como fin expresar lo bello por medio de la palabra.

2-Es el conjunto de todas las producciones literarias de un pueblo o de una época.

3-Es un medio de tomar posición frente a los valores de la sociedad. Es arte e ideología.

4-Es el arte que siempre es novedad.


3- fundamentar si este texto es literario o no. 

"Al despertar Gregorio Samsa una mañana, después de un sueño agitado, se encontró en su cama transformado en un monstruoso insecto…" Fragmento de " La Metamorfosis"(1915), autorFranz Kafka." (Checoslovaquia,1883-1924).

4-¿Qué le faltaría al mismo para ser del Género Dramático?

5-Crear un texto lírico en que haya una transformación(4 v)

6-Contestar las siguientes consignas a partir del siguiente Texto

LOS GÉNEROS LITERARIOS

Los géneros literarios son los rasgos característicosque determinan a las obras literarias ser agrupadas o clasificadas. Estas características dependen de ciertos factores, tales como su forma de expresión: poesía o prosa; los rasgos comunes por la corriente o movimiento literario; por la actitud del autor (objetiva o subjetiva); y por la función que cumple.

Los géneros literarios son la agrupación de la producción literaria tomando en cuenta la estructura y el contenido de las mismas. Esto es prosa, verso, comedia, novela, etcétera.

La primera clasificación de los géneros literarios se debió a Aristóteles: épico, lírico y dramático. Actualmente el número de géneros literarios no se haya limitado a esa primera clasificación sino que comprende otros y no se dan normas rígidas.

La clasificación de las obras literarias dentro de un género literario obedece a su forma externa e interna. La primera determinada por su estructura o formato; y la segunda, por su intención o finalidad. 

  Dicc de Términos Literarios Akal-1990

PREGUNTAS:

A-Qué son los géneros literarios y cuál es su finalidad?

B-Cuántos tipos de obras, de acuerdo con  su género literario se conocen según  Aristóteles?

C-Investigar en Internet y anotar las características de cada género

Enviar el trabajo al siguiente email: gallineta1@gmail.com

plazo de entrega: jueves 13 de junio 


ALUMNO: Emanuel LIMA

ALUMNA: Noemí MACHADO

FICHA 1-IDIOMA ESPAÑOL- (junio-2024) 

Leer el texto "Nacimiento" y contestar las preguntas al final del mismo


Nacimiento

Los antropólogos de la Universidad de Duke (en particular, el Dr. Wilson), en los EEUU, estiman que el hombre de Neanderthal, que habitó la tierra hace más de 400.000 años, poseía el gracioso don de la palabra. Pregunta que hasta hoy no tenía respuesta.
Para encontrar esa respuesta habrá que retroceder hasta una tribu de Neanderthal, una noche en especial. Los hombres y mujeres están alrededor del fuego, buscan calor y celebran el fin de otra jornada. A la mañana de ese mismo día, los hombres habían partido de caza en busca de kilos de alimentos. Las mujeres, en tanto, cuidaban a sus pequeños . Ahora que el sol ya se fue, es tiempo de descanso y de contar las experiencias del día. Cada hombre dice cómo atrapó a la presa que perseguía. No saben mentir.
Pero para uno de estos hombres la caza había sido un fracaso. Cuando llega su turno, no tiene proezas para contar. Entonces decide inventarlas. Miente una cacería imposible que todos ven en sus mentes. Lo hace con tal perfección que transforma esa mentira en una historia bella y apasionante. Todos piden que la repita. Aquella noche, sin saberlo, ese anónimo hombre de Neanderthal acababa de inventar la literatura

Vicente Battista (Autor Arg, nacido en1940)


Una vez leído el texto, Contestar:

1-¿Por qué se titula así? y ¿Cuál es la pregunta a la que se hace referencia en el primer párrafo?

2-¿Quién es el Dr Wilson y qué descubrimiento realizó?

3-¿Qué pasó de mañana y qué es lo que uno de los hombres decide hacer?

4-¿Cómo se inventa la Literatura según este texto?

5-Este texto sería narrativo o informativo? Explicar

6-Cuente una anécdota sobre un descubrimiento que haya hecho en su vida o en la vida de los demás…(min 4rengl)

 Enviar el trabajo al siguiente email: gallineta1@gmail.com

plazo de entrega: jueves 13 de junio



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